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domingo, 2 de marzo de 2014

Enamorados para siempre - Epilogo



-¡Mira lo pequeña que es!- exclamó Bruno mirando la cuna -¿A que es preciosa?-
Peter miró a Lali y los dos compartieron una sonrisa de felicidad al ver lo entusiasmado que estaba Bruno con su hermanita Allegra.
-Es preciosa. Pero no tanto como tu madre- murmuró él, besando su mano -Gracias- le dijo al oído.
-¿Cuándo podemos llevarla a casa, mamá?- preguntó el niño.
Lali sonrió, contenta. Peter y ella se habían casado un año antes, un año de absoluta felicidad, pero también de cambios necesarios. Sobre todo, para Bruno.
El niño había tenido que aprender a compartir a su madre con su «tío Pitt». Y tendría que aprender a compartirlos a los dos con Allegra.
-Mañana, seguramente- contestó Lali, exhausta.
Peter había estado con ella durante el parto y no tenía dudas de que estaría a su lado para ver crecer a Allegra.
Su novela había sido publicada tres meses antes y, como intuían, se convirtió inmediatamente en un
best-seller.
Lali nunca había sido tan feliz, enamorada y sabiéndose amada por su marido. Y, un año después de casarse, acababan de tener una hija.
La vida era maravillosa. Él opinaba que Bruno debía seguir considerándolo como al «tío Pitt» y que era mejor esperar que lo llamase papá cuando él quisiera. Solo cuando fuese un poco mayor le contarían la verdad.
-¿Puedo tomar a Allegra en brazos, mamá?-
-Si te sientas en esa silla para que pap… el tío Pitt pueda estar pendiente, sí. Es muy pequeña.-
Casi lo había llamado «papá», pero era así como lo veía. Se había convertido en un verdadero padre para Bruno, jugando con él, regañándolo cuando era necesario, escuchándolo… Y sabía que si Nicolas pudiera verlos estaría contento.
-¿Puedes sacarla de la cuna, papá?- preguntó Bruno entonces.
Lali vio que los ojos de Peter se llenaban de lágrimas, como los suyos.
Era la primera vez que lo llamaba papá…
Y mientras lo observaba tomar en brazos a su nueva hermanita, supo que no sería la última vez.
Ya eran una familia.

FIN!
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Ahora si terminò de verdad... subi el epilogo aunque no alcanzamos los 10 comentarios pero no podia dejarls sin nada hasta el miercoles!
Disfruten y comenten mucho! Es muy importante para mi :)
Hasta el miercoles! Besos
Sonia!!

capitulo 31 - final



-Las emociones siguen transparentándose en tu cara- suspiró él entonces -Estaba enamorado de ti, La. Pero pensé que te faltaba mucho por vivir antes de que tuviera derecho a pedirte que me dedicases tu vida.-
-Pero no podías estar enamorado de mí. No me habrías dejado de esa forma si me quisieras. No te habrías casado con otra si de verdad estuvieras loco por mí.-
Peter suspiró, cansado.
-Después de hacer el amor contigo supe que debía alejarme de tu vida y darte una oportunidad de crecer sin mi influencia. No fui directamente a Hollywood. No sé si recuerdas que iba a pasar por Irlanda primero. Entonces hablé con mi madre de ti… se lo conté todo.-
-¿Todo?- repitió Lali.
-Todo. Mi madre también pensó que la muerte de tus padres había sido un golpe muy duro, que seguías siendo emocionalmente inmadura yque lo mejor era alejarme de ti durante un tiempo…-
-¡Tan inmadura como para tener un hijo!- lo interrumpió ella -¿No crees que tu madre y tú deberías haberme dejado decidir si era madura o no?-
-Yo pensaba volver, La. No pensaba alejarme de ti para siempre.-
Ella lo miró, incrédula.
-Te casaste, Peter.-
-Te echaba mucho de menos cuando llegué a Hollywood. Bebía tanto… A veces no recordaba días enteros. No estoy inventando excusas… Belen era preciosa y también fue solo una noche. Después me dijo que estaba embarazada. ¿Qué iba a hacer? Me casé con ella. Unas semanas después descubrí que no era verdad, nunca había estado embarazada. Es el truco más viejo del mundo y yo caí como un tonto.-
Qué ironía, pensó Lali. Porque ella sí estaba embarazada de verdad.
-¿Qué quieres que diga, Peter?-
-¿Sobre mi matrimonio? Nada. Es un error que he tenido que pagar muy caro. Pero esa fue la razón para no volver contigo. Sabía que no me lo perdonarías, que nunca creerías que solo te amaba a ti. Y cuando te vi la semana pasada…-
-¿Qué pensaste entonces?-
-Pensé que el destino me ofrecía una segunda oportunidad- suspiró él -Y entonces me enteré de que eras viuda, que tú marido tenía treinta años más que tú…-
-Crees que me casé con Nicolas por dinero- lo interrumpió Lali. 
-No se me ocurría ninguna otra razón. Pero cuando vi a Bruno lo comprendí todo. Pensé que te habías casado con él por seguridad, para que el niño llevase su apellido. Al menos, esperaba que fuera por eso. Y entonces hoy me entero de que Nicolas era tu tío Nic… el nombre al que adorabas hace ocho años.-
-Claro que lo adoraba. Me ayudó como nadie, no me dejó sola ni un momento. Siempre estaba cuando lo necesitaba. ¿Cómo no iba a quererlo? Pero no estaba enamorada de él. Ni él de mí. Nuestro matrimonio fue más un acuerdo de buena amistad. Estábamos unidos por el amor que ambos sentíamos por Bruno.-
-Cómo has debido odiarme estos años- suspiró Peter entonces.
-Sí- Lali no pensaba mentirle. 
Lo había odiado por abandonarla, por casarse con otra mujer, por no estar a su lado cuando nació el niño
-Te odié durante un tiempo. Pero cuando Bruno nació, había demasiado amor en mi corazón como para seguir odiándote.-

-Yo también lo quiero, ¿sabes?-
-Lo sé- suspiró ella -Al principio, cuando descubrí que estaba embarazada no sabía qué hacer. Nicolas me aconsejó que te lo dijera. Incluso estaba dispuesto a ir conmigo a Hollywood, él que odiaba el avión. Y entonces vimos las fotografías de tu boda en los periódicos…-
-La…-
-No- dijo ella, levantando una mano para que la dejase terminar -Tengo que decírtelo todo. Tenía veintiún años y el padre de mi hijo acababa de casarse con otra mujer. Nicolas sabía que yo quería tener el niño y me pidió que me casara con él. Y ahora viene lo más difícil, Peter- dijo,mirándolo a los ojos.
-Si te consuela, sé que merezco lo que vayas a decir.-
Lali se levantó.
-No es cuestión de merecerse nada. Si yo hubiera sido diferente hace ocho años, quizá nada de esto habría ocurrido. Pero la realidad es que ambos somos lo que somos. Y si me hubieras pedido entonces que me casara contigo, te habría dicho que sí. Pero, la verdad, debo decir que no cambiaría nada de lo que ha pasado durante estos ocho años.-
-¿Quieres decir que te casaste con el hombre al que querías de verdad?- murmuró Peter. 
-¿Es que no me has oído?- le espetó ella, impaciente -Quise a mi marido, lo quise mucho. Pero no estaba enamorada de él. Tengo que ser sincera contigo, Pitt. No lamento haberme casado con Nicolas. No pudo ser mejor marido y Bruno no pudo tener un padre más bueno.-
Tenía que decirlo. Si quería que hubiese una buena relación entre ellos, tenía qued ecirle toda la verdad. Para que supiera que no lamentaba haberse casado con Nicolas y para que supiera también que jamás le permitiría decir nada malo de él. No estuvo enamorada de Nicolas Vazquez, pero lo quiso. Como lo quiso Bruno, para quien fue el mejor padre del mundo. Peter tenía que aceptarlo.
Él la miró, pensativo.
-Hace un rato me has preguntado por qué no te dije que sabía que Bruno era mi hijo. La respuesta es que estaba esperando que tú me lo dijeras. Pero hay algo más, La. Ser padre no consiste solo en dejar a una mujer embarazada. Sé muy bien que ser padre es estar al lado de la madre durante el embarazo, durante el parto, cuando el niño llora, cuando no quiere hacer los deberes… Todo lo que hizo Nicolas. El afecto que sentías por él me asustaba, pero ya no. Ahora le agradezco todo lo que hizo por…Bruno.-
Los ojos de Lali se llenaron de lágrimas.
-¿Lo dices de verdad?-
-Claro que sí. No pienso entrar en la vida de Bruno anunciando que soy su verdadero padre. Tengo que ganarme ese derecho. Como tengo que ganarme el derecho a decirte… que sigo enamorado de ti- dijo Peter entonces -Que nunca he dejado de amarte.-
-Pitt…-
-¿No me crees?-
-Pitt…-
-¿Vas a darme una oportunidad?- le preguntó él, con expresión angustiada.
Lali respiró profundamente.
-Te quiero, Peter- admitió por fin.
-¿Me quieres o estás enamorada de mí?-
Ella soltó una carcajada.
-¿Tú qué crees?-
-¡No lo sé, estoy confundido!- exclamó Peter -Aunque espero que sea lo segundo. No sabes cómo lo espero, Lali- murmuró, clavando en ella sus ojos azules -Te quiero mucho. Nunca e dejado de quererte. Y si me das la oportunidad, me gustaría convencerte de ello.-
-¿No crees que ya hemos perdido mucho tiempo?- dijo Lali entonces.
Peter la estrechó en sus brazos, apretándola tan fuerte que se quedó sin respiración.
-Te quiero, La. Te quiero tanto que me duele- murmuró, sobre su boca -No puedo vivir sin ti.-
Estaba temblando, como ella.
-No tienes que vivir sin mí. Ya no.-
Peter la besó entonces, con ansiedad, con desesperación. 
Y Lali supo que, aquella vez, sería imposible separarlos. 
Aquella vez era para siempre.

FIN!!
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Aca esta el ultimo capitulo de esta nove!!!
Ya terminò! Gracias a todas por comentar y dejar sus opiniones sobre la nove!!
Mañana el epilogo!!!
Como ya les dije en los proximos dias me tomarè un pequeño descanso antes de volver a la normalidad (y si, tengo que volver a estudiar :S).
Cuando vuelvo, mas o menos a la midad de la proxima semana le voy a subir un par de sinopsis de las nuevas novelas, asi que pueden elegir!
Gracias, por bancarme siempre, a todas con toda mi alma!
Besos!
Sonia

10+ y epilogo!!

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sábado, 1 de marzo de 2014

capitulo 30



¡No le había contado lo más importante! Que, aunque sentía mucho cariño por Nicolas, no lo quiso como a él. Que Nicolas tampoco la había amado de una forma romántica. Que, además de para ayudarla cuando le contó que estaba esperando un hijo. Nicolas Vazquez había visto ese matrimonio como la única forma de tener una familia.
Peter se había marchado antes de que pudiera contarle todo eso. Antes de que pudiera explicarle…
Lali se sentó, preguntándose qué debía hacer. Estaba segura de que no volvería más. Y tenía que saber la verdad. Fueran cuales fueran las consecuencias, tenía que contárselo. Se lo debía a Peter y se lo debía a Bruno.
No tardó mucho en organizarse. Llamó al hotel para comprobar si estaba alojado allí de nuevo, subió a la habitación de Julia para decirle que iba a salir un momento y después entró en el coche a toda prisa, antes de perder el valor. Sabía que Peter no querría verla, pero tenía que decirle que era el padre de Bruno.
-Me parece que he visto al señor Lanzani entrar en el bar hace un rato- le dijo el recepcionista.
-Gracias.-
Si Peter estaba bebiendo… Pero había ido allí para hablar con él y hablaría con él. Estaba sentado en una esquina del bar, con un vaso de whisky en la mano. Lali se colocó a su lado y cuando Peter levantó la cabeza, la fulminó con la mirada.
-¿Qué quieres?-
Lo que quería era sentarse a su lado y contar lo que tenía que contarle sin que él dijera nada. Y marcharse después.
-¿Te importa si me siento?-
-¿Por qué no? Este es un país libre. Aunque, si quieres tomar una copa, hay muchas mesas vacías.-
-No quiero una copa- dijo Lali -Te has ido sin dejarme terminar.-
Liam tomó un trago de whisky y ella lo miró, preocupada.
—No pasa nada. He pedido esta copa hace diez minutos y aún no me la he tomado. No estoy borracho. 
Laura dejó escapar un suspiro. Sabía que aquello no iba a ser fácil.
-Peter, hay cosas sobre mi matrimonio que… tú no sabes. Las circunstancias…-
-¿Estamos hablando de Bruno?- la interrumpió él.
-¿Qué pasa con Bruno?-
-Quizá esto te ayude- dijo Peter entonces, sacando unas fotografías del bolsillo.
Eran fotografías de un niño, en blanco y negro. Debían tener unos treinta años… pero el niño podría haber sido Bruno.
-¿Eres tú?- consiguió preguntar Lali, con un nudo en la garganta.
-Se las pedí a mi madre cuando estuve en Irlanda- contestó él, guardándolas de nuevo.
-¿Desde cuándo lo sabes ?-
-Desde la primera vez que vi a Bruno.-
-Entonces, ¿por qué…?-
-¿Por qué no dije nada? Estaba esperando que lo hicieras tú. Como siempre, he sido un idiota.-
-Iba a decírtelo…-
-¿Cuándo?-
-Esta noche. Pero cuando iba a hacerlo…-
-Yo descubrí que te habías casado con tu querido tío Nic. Qué conveniente.-
-¿Por qué me lo estás poniendo tan difícil, Peter?-
-¿Difícil?- repitió él, furioso -No sé por qué has venido, Lali. Y creo que sería mejor que te fueras.-
-¿Mejor para quién? ¿Crees que le mentí a Nicolas, que le dije que el niño era suyo?- le espetó Lali  enfadada -Nicoas sabía perfectamente que Bruno no era hijo suyo. No podría serlo.-
-¿Por qué no?- Ella abrió su bolso.
-Yo también he traído una fotografía.-
-Ya la he visto antes- murmuró Peter, al descubrir que era la que había estado observando en su casa.
-Lo que no has visto es la silla de ruedas. La silla de ruedas en la que mi marido estuvo confinado durante veinte años.-
Peter tomó la fotografía entonces. Y Lali sabía lo que estaba mirando. Por la postura de las piernas de Nicolas, estaba claro que no podía caminar. Se había roto la espina dorsal jugando al rugby en la universidad y estaba paralizado de cintura para abajo. 
-No tenía ni idea.-
-Siguió viviendo como si no hubiera sufrido el accidente- dijo ella,con un nudo en la garganta -Me  ayudó mucho durante el embarazo, estuvo conmigo en el parto y se levantaba por las noches cuando Bruno lloraba. Jugaba con él durante horas, sin cansarse nunca. La primera vezque lo llamó «papá», sus ojos se llenaron de lágrimas. Nunca pensó que podría ser padre, Pitt.- 
Él tragó saliva.
-¿Estabas enamorada de Nicolas? Dímelo, Lali.-
-He intentado explicarte lo que sentía por mi marido, pero tú no has querido escuchar- suspiró ella -Quería mucho a Nicolas, muchísimo. Pero no estaba enamorada de él.-
¿Cómo podía haberlo amado si el único hombre de su vida estaba sentado frente a ella?
-No creo que un bar sea el sitio adecuado para hablar de esto- dijo Peter entonces -¿Quieres subir conmigo a la suite? -
Ya no parecía enfadado, solo triste. Cargado de una tristeza que Lali no podía entender. Pero le gustaría…
-Sí, subiré contigo.-
Peter la tomó del brazo mientras iban hacia los ascensores. Ella estaba tensa. Tantas cosas dependían de aquella conversación… tantas cosas. Cuando llegaron a la suite, Peter sacó una botellita de whisky del minibar.
-Para ti. Creo que necesitas una copa.-
A Lali no le gustaba el whisky, pero Peter tenía razón. En aquel momento necesitaba una copa. El primer sorbo le supo muy fuerte, pero después sintió un calorcito en el estómago que calumba un poco los nervios.
-Gracias.-
-Siéntate- murmuró él -Yo prefiero quedarme de pie. Sé que aún no has terminado, pero quizá te sirva de ayuda escuchar lo que tengo que decir.-
-Adelante- murmuró Lali.
Peter dejó escapar un suspiro.
-Ya te he dicho que hace ocho años me sentía mucho mayor que tú. Lo que no te he dicho es que estaba enamorado de ti. Absolutamente, locamente enamorado de ti.-
Ella se quedó mirándolo, incrédula. No podía ser.
-Pitt…-

Continuara...
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Holaa!! Aca esta el penultimo capitulo!!
Vieron?? Peter descubriò que Bruno es su hijo!!! Pero no fue Lali quien se lo dijo! Astuto el chico, no?? Jajaja!! Disfrutenlo!!!
Besos y gracias a todos como siempre!!!
Sonia

10+ y capitulo final!!!


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jueves, 27 de febrero de 2014

capitulo 29



-Eras virgen hasta ese momento, Lali. Y yo… yo no me sentí como un seductor. Todo lo contrario.-
Ella cerró los ojos. Habían salido a celebrar que Peter acababa de firmar un contrato para escribir el guión de su película en Hollywood y bebieron demasiado.
Era lo más natural terminar haciendo el amor. Al menos, a ella se lo había parecido.
-No debería haber bebido tanto- murmuró Peter.
-Lo que pasó entre nosotros no tuvo nada que ver con el alcohol- protestó Lali -Tenía que ocurrir. Me sorprendió que no ocurriese antes.-
Se había enamorado de Peter desde el primer día. Fue él quien quiso esperar. 
¿Era así? 
¿La había creído demasiado joven, demasiado inmadura?
-No debería haber pasado. Me dije a mí mismo que no podía pasar, que era demasiado mayor para ti…-
-Solo tenías diez años más que yo.-
-Pero tenía mucha más experiencia. Y no me refiero solo a experiencia en la cama. Me fui de Irlanda con dieciocho años y viví la vida a tope.-
-Y entonces, la tonta de Mariana llegó a tu vida. Siguiéndote a todas partes.-
-No fue así y tú lo sabes. Te busqué yo, pero no debería haberlo hecho. Me encantaba estar contigo, pero sabía que sentías una admiración infantil por tu tutor, el hombre que te había rescatado cuando murieron tus padres. Y también me di cuenta de que yo empezaba a hacer el mismo papel. Me veías como un héroe, pensabas que nunca podía equivocarme…-
-Eso son tonterías- lo interrumpió ella.
-Yo no era perfecto, La.-
-Lo que sentía por ti no tenía nada que ver con… los sentimientos por mi padrino. Sí, lo quería mucho.-
¿Cómo no iba a quererlo? Lo conocía desde pequeña y siempre fue muy bueno conmigo.
-Por eso estaba celoso de él- dijo Peter entonces. -Siempre estabas hablando de tu padrino… «mi tío Nic ha dicho esto», «mi tío Nic me ha regalado esto otro».-
-Lo quería mucho. Era el hombre más bueno y más generoso que…- Lali no terminó la frase al ver el brillo en los ojos del hombre.
-Creo haber oído esa misma descripción hace poco.-
Era cierto. ¿Recordaría que había usado esas mismas palabras paradescribir a Nicolas, su marido?
Lali se quedó en silencio, pálida, intentando conciliar lo que daba vueltas en su cabeza.
-He sido un idiota, ¿verdad? Un completo idiota.-
Lali hubiera querido decírselo de otra forma, pero nada podía hacerse tranquilamente con Peter Lanzani. Todo tenía que ser a su manera.
-No puedo creer lo tonto que he sido. Me quedé tan sorprendido al verte de nuevo que… no fui capaz de hacer la conexión. El tío Nico. Tu marido. Nicolas. La misma persona, ¿verdad?- preguntó, levantando la voz.
Ella lo miró sin decir nada.
-¿Son la misma persona? ¡Contéstame!-
-No lo entenderías.-
-Nicolas Vazquez era tu tutor, tu padrino, ¿verdad? El adorado tío Nic de quien no dejabas de hablar.-
-¡Sí!- exclamó Lali, con los ojos llenos de lágrimas.
Peter la miró, incrédulo.
-Yo pensé… creí… he estado haciendo el idiota, ¿verdad?- murmuró, acercándose a la puerta.
-¿Dónde vas?-
-Tan lejos de aquí como sea posible.-
-Pero…-
-No digas nada, Mariana- la interrumpió él, con los dientes apretados. -No digas ni una palabra más.-
Lo vio salir del cuarto de estar y oyó después un portazo. 
Se había idoy seguramente no volvería jamás.
Entonces recordó algo: no le había dicho que Bruno era su hijo.

Contunara...
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Holaa! Perdon por no subir ayer pero estuve viendo un poco la nove y me di cuenta que faltan solo DOS capitulos y el epilogo... asi que le voy a hacer una pregunta...
QUE NOVE LE GUSTARIA LEER DESPUES DE ESTA? No se... algo romantico, algo triste... diganme ustedes :)
La nove termina el domingo porque despues me tomo unos dias de descanso antes de volver a la universidad... si puedo voy a dejarles los capitulos programados, si no cuando vuelva el jueves tienen maraton de la nueva nove!!!
Besos y comenten muchissimo!!!!
Gracias a todos/as por bancarme siempre!!
Sonia

10+ y nuevo capitulo!!!!

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martes, 25 de febrero de 2014

capitulo 28



Ojalá tuviera una hermana o una gran amiga a quien pudiera contárselo todo. 
Pero, como Peter había dicho, estaba muy ocupada dirigiendo la editorial y cuidando de su hijo. Su única amiga era Julia y,como había trabajado para Nicolas durante veinte años, se sentiría desleal si le hablase de sus sentimientos por el padre de su hijo.
-Voy a subir por la cometa- dijo Bruno entonces, con la boca llena de tarta.
Lali lo vio salir de la cocina, nerviosa.
-¿Qué tal en Irlanda?- preguntó, por hablar de algo.
-Te eché de menos. A ti y a Bruno.-
-Seguro que a tu madre le hizo mucha ilusión verte. ¿Le gustó la fiesta sorpresa?-
-Sí, claro- sonrió él -Aunque me parece que no fue una sorpresa del todo. Mi madre es una mujer muy perceptiva. Por cierto, vio las fotografías en los periódicos.-
Lali hizo una mueca.
-¿Y qué dijo?-
Peter se encogió de hombros.
-Que le gustaría conocerte.-
-¿No le contaste que todo era mentira?-
-¿Para qué? Mi madre siempre sabe cuándo miento.-
Ella lo miró, con un ojo azul y el otro verde, ambos sorprendidos.
-Pero…-
-No sabe que eres la misma Mariana de hace ocho años.-
-¿Tu madre sabía quién era yo?-
-Sí, claro.-
-Pero…-
-Ya estoy aquí- anunció Bruno, entrando de nuevo en la cocina -¿Puedo salir al jardín, mamá?-
-Si Peter quiere…-
-Llevo tres días pensando en esa cometa- sonrió él.
A Lali le resultaba difícil de creer, pero si eso hacía feliz a Bruno…
Además, se alegraba de estar sola un rato para poner sus pensamientos en orden. Peter le había hablado a su madre de ella. Le parecía increíble. Su relación apenas había durado seis meses, pero durante casi todo el tiempo Peter la trató como si fuera una de sus hermanas, alguien a quien se le da una palmadita en la espalda cuando hace algo bien y un grito cuando hace algo mal. ¿Por qué le habría hablado de ella a su madre? Otro asunto que necesitaba explicación. Cuando terminasen de darse explicaciones el uno al otro, no quedaría nada sin aclarar.
-Todo estaba riquísimo- sonrió Peter cuando el ama de llaves retirólos platos.
-Gracias, señor Lanzan- sonrió Julia su vez, agradeciendo el cumplido -Voy a limpiar la cocina y después me iré a dormir, señora Vazquez-
-Me parece muy bien- dijo Lali.
Bruno llevaba una hora en la cama, después de insistir en que Peter le leyese un cuento.
Como si fueran una familia, pensó Lali. Aquella situación definitivamente se le había escapado de las manos. Y cuanto antes aclarasen las cosas, mejor para todos. A pesar de todo, se le hizo un nudo en el estómago cuando Julia cerró la puerta del comedor.
-Deberías conocerme mejor, La. No muerdo- dijo Peter entonces.
El comentario tenía doble sentido, por supuesto. Había querido recordarle que era un amante apasionado pero suave, como ella sabía bien.
-Ya sé que no muerdes.-
-¿Quieres que llevemos el café al cuarto de estar?-
¿Por qué no? Así solo retrasaría el temido momento un poco más, pero era un respiro.
Peter no se sentó cuando llegaron al cuarto de estar. Se dedicó a pasear de un lado a otro, como si tampoco él supiera por dónde empezar.
Entonces se detuvo delante de una mesa y observó una fotografía.
Había sido tomada poco después de que Bruno naciera. Nicolas estaba sentado en el sofá y Lali a su lado, con el niño en brazos.
-Parecíais una familia feliz.-
-Lo éramos.-
-¿Nicolas fue un buen padre?-
Lali tragó saliva.
-Sí, un gran padre.-
-¿Y un buen marido?-
-Ya te he dicho que lo fue.-
-Me alegro- murmuró Peter, dejando la fotografía sobre la mesa.
-¿Te alegras?-
-¿No me crees?-
-No lo sé- suspiró ella.
-Nunca te he deseado nada más que felicidad, La.- 
Nunca. ¿Cómo podía creerlo? Él había sido su felicidad ocho años antes y, seis meses más tarde, desapareció cruelmente de su vida.
-Déjalo…-
-Hace ocho años tú eras una niña…-
-Tenía veintiún años- lo interrumpió ella.
-Eras una cría. Tus padres murieron cuando tenías dieciséis años y te quedaste en esa edad…-
-Eso es una bobada y tú lo sabes.-
-Perder a tus padres a los dieciséis años es muy duro. Tenías un tutor que se encargaba de pagar tus estudios, pero emocionalmente estabas rota. Yo no sabía eso cuando te conocí, pero enseguida me di cuenta de que necesitabas que alguien te quisiera.-
-Y eso no entraba en tus planes, ¿verdad?-
-No tienes ni idea de lo que yo sentía hace ocho años, Mariana. No eras suficientemente madura…-
-¡Por favor!- exclamó ella, levantándose -No intentes culpar a mi inmadurez de lo que pasó. Eso no impidió que me hicieras el amor, ¿verdad?-
-Nada habría podido detenerme esa noche… esa única noche que te hice el amor- admitió Peter -Llevabas seis meses en mi vida, con tu encanto, tu atractivo, tu dulzura, tu aceptación total de lo que yo era. Cuando empecé a tocarte aquella noche, a besarte… no habría podido parar como no habría podido dejar de respirar.-
-Dijiste que había sido un error- murmuró Lali -Que no debería volver a ocurrir.-
No había vuelto a ocurrir. Bruno fue concebido aquella misma noche, aquella única noche de pasión. 
Y Peter se marchó antes de que pudiera decírselo.
-Porque fue un error.-
-Evidentemente, lo pasaste bien y después te fuiste sin mirar atrás- dijo ella entonces, cáustica.
La expresión de Peter se oscureció.
-Evidentemente, no tienes ni idea de lo que sentí después de aquella noche.-
-Te sentirías como un seductor, supongo.-

Continuara...
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Holaaa!! Lo se, lo se les prometi dos capiulos y aca tienen solo uno... la verdad es que fue un dia de los peores, no tuve un segundo libre... pero no queria dejarlas sin nada de nada asi que subi este!
Espero que sepan perdonarme :)
Hasta mañana!!
Sonia

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10+ y otro capitulo!! 



capitulo 26 y 27



CAPITULO 26


Seguía llevando el traje oscuro y la blusa blanca que había llevado al restaurante. Después del comentario de su editor sobre mezclar los negocios con el placer, no quería que Peter se viera como algo más que un «negocio».

-Deberías olvidar esa amargura. Después de todo, la vida te ha ido muy bien en mi ausencia- dijo él entonces, mirando alrededor.
Lali se puso pálida.
-Una grosería muy típica de ti. Pero no cambia el hecho de que me abandonaste hace ocho años…-
-¿Abandonarte?- repitió Peter -No te abandoné. Sencillamente, nuestra relación se rompió. ¿No?-
-Mira, ya da igual.-
-A mí no me da igual. Tú…-
-¡Tío Pitt!- exclamó Bruno, echándose en sus brazos.
Peter lo abrazó, riendo.
-Hola, spalpeen.-
-¿Qué me has llamado?-
-Golfillo, en gaélico- rio él, acariciando su pelo -¿Qué tal en el colegio?-
-Bien. ¿Podemos jugar con la cometa?-
-No puedo quedarme mucho tiempo, Bruno- contestó Peter, mirando a Lali -Mañana me marcho muy temprano a Irlanda.-
Ella no le había contado la razón para su visita, pero por la expresión triste de Bruno quizá debería haberlo hecho.
-¿Cuándo volverás?-
Peter se puso en cuclillas para mirarlo a los ojos.
-Dentro de unas semanas, posiblemente…-
El niño se apartó entonces, furioso.
-¡No es verdad! ¡No vas a volver!-
-¡Bruno!-
Lali nunca lo había visto portarse de esa forma. Sabía que estaba encariñado con Peter, pero no entendía su reacción.
-Claro que volveré. Y cuando lo haga…- empezó a decir él.
-Nunca volverás- lo interrumpió el niño, con los ojos llenos de lágrimas -¡Mi padre se marchó y no volvió nunca!-
Lali tenía un nudo en la garganta.
-Bruno, esto no es igual. Papá estaba enfermo, ya lo sabes. No quería irse, pero no pudo evitarlo.-
-Peter sí puede evitarlo, pero se marcha- sollozó el crío -Creí que te gustaba.-
-Claro que me gustas. Te prometo que volveré dentro de unas semanas…-
-¡No!- lo interrumpió Bruno, sacudiendo la cabecita -Llévate lacometa. ¡No la quiero!-
Después, salió del cuarto de estar y ambos escucharon el sonido de sus pasos en la escalera.
Lali estaba atónita. Cuando Nicolas murió, le explicó lo que había pasado y creyó que Bruno lo entendía. Aparentemente, estaba equivocada. Entonces se dejó caer en el sofá y enterró la cara entre las manos. Aquello era demasiado. Demasiado después de la tensión de los últimos días.

-No llores- murmuró Peter, envolviéndola en sus brazos -Bruno no lo dice de verdad. Es que le duele ver desaparecer a otra persona.-
-No sabía que se sentía abandonado desde la muerte de Nicolas. Pensé que… lo había entendido. Tengo que subir a hablar con él.-
-Déjalo solo unos minutos. En este momento está enfadado con los dos. Pero una cosa está clara, tu decisión de no presentarles a tus «amigos transitorios» ha sido excelente.-
Lali sintió un peso en el corazón. ¿Amigos transitorios?
-¿Tú eres uno de ellos?-
-No, no lo soy. Tú sabes que no es eso lo que quiero.-
Peter había dejado claro que quería una relación con ella, pero no sabía de qué tipo. Aunque tenía razón en una cosa: había hecho bien protegiendo a Bruno. Había hecho bien al no presentarle a ningún hombre con el que pudiera encariñarse y que, sencillamente, un día se iría de su vida sin dar explicaciones.
Pero, hasta aquel momento, no había sabido que su hijo se sentía abandonado por Nicolas.

-Tengo que subir a verlo- murmuró, apartándose -Creo que será mejor que te marches.-
-Volveré, La. Díselo.-
-Supongo que esa posibilidad es más de lo que me ofreciste a mí hace ocho años- dijo ella, con amargura.
Peter la miró en silencio durante unos segundos.
-Tengo que resolver unos asuntos en Irlanda- dijo por fin, levantándose. 




***      ***      ***      ***      ***      ***      ***      ***      ***      ***


 CAPITULO 27


 -¿Ya no quieres más?- exclamó, sorprendida, al ver que Bruno dejaba la pizza sobre el plato.
Desde el lunes por la noche, el niño estaba muy callado. Había parecido aceptar lo que le dijo sobre la muerte de Nicolas, pero no parecía creer que Peter iba a volver.
Quizá porque tampoco ella lo creía. Peter llamó desde el aeropuerto antes de tomar el avión para saber cómo había ido la charla con el niño… pero Lali no pudo decirle nada porque Bruno se había encerrado en sí mismo. Además de esa llamada no volvió a saber nada de él y no estaba segura de que fuese a aparecer aquella noche. Lo primero que Bruno preguntó al despertarse por la mañana era si Peter había llamado, pero Lali no pudo darle una respuesta. Por eso había llevado al niño a una pizzería para cenar, esperando que olvidase la posible visita de Peter. Aunque, por su falta de apetito, no debería haberse molestado.
-No quiero más. ¿Podemos irnos a casa?- preguntó Bruno.
-Sí, claro- contestó ella, con el corazón encogido. 
Su hijo quería disimular, pero estaba deseando llegar a casa para comprobar si Peter iba a visitarlo como prometió. Lali conocía bien ese sentimiento. Sabía muy bien lo que era esperar… sin que la persona amada diera señales de vida. Y no quería que su hijo sufriera como había sufrido ella. Por eso Peter y Bruno nunca deberían haberse conocido. Por supuesto, no podría haber anticipado el lazo que iba a crearse entre ellos de forma inmediata, pero era un riesgo para Bruno, para las frágiles emociones de un niño… El encuentro había sido inevitable, como fue inevitable que se gustasen el uno al otro. Pero estrangularía a Peter Lanzani con sus propias manos si desilusionaba a su hijo. Bruno apenas podía contener la emoción mientras volvían a casa y Lali se alegró de ir conduciendo para poder concentrarse en algo que no fuera la posible llegada del «tío Pitt».
En cuanto aparcó el coche en el garaje, el niño salió corriendo y ella lo siguió, pensativa.
-¿Por qué ha tardado tanto, señora Esposito?- oyó una voz masculina en el pasillo.
¡Era Peter! Entonces levantó la mirada y lo vio con un sonriente Bruno en brazos.  
Juntos eran… eran como padre e hijo. Y cuando lo miró no sintió amargura. Lo que sentía era completamente diferente. 
Seguía enamorada de Peter. ¿Había dejado de estarlo alguna vez? 
Pensaba que así era, que su amor por el había muerto tiempo atrás. Pero mirándolo en aquel momento, con su hijo en brazos. Lali supo que nunca había dejado de amarlo, que solo había escondido esa emoción hasta de sí misma. Pero Peter había vuelto.
-Ha vuelto, mamá- dijo Bruno, con su sonrisa mellada. 
Ella tragó saliva, intentando portarse con naturalidad.
-Sí, es verdad- murmuró, dejando el bolso sobre la mesita del pasillo.
¿Cómo podía seguir amándolo? ¿Cómo podía no hacerlo? Cada vez que miraba a Bruno, a quien quería por encima de todo, su amor por Peter crecía más y más.
-¿Estás bien, La?-
Ella levantó la mirada y lo vio con expresión preocupada. 
¿Cómo podía estar bien si acababa de darse cuenta de que seguía enamorada de él?
-Si no te importa, os dejo solos un rato… mientras voy a cambiarme.-
Peter siguió mirándola con expresión perpleja durante unos segundos.
-No tardes. He traído un trozo de la tarta de cumpleaños.-
Maravilloso… seguramente se atragantaría. Cuando llegó a su dormitorio, Lali se tiró sobre la cama, llorando. Seguía enamorada de Peter Lanzani. Era imposible, increíble. Peter había dejado claro que seguía encontrándola atractiva, que le gustaría mantener algún tipo de relación. Pero habían pasado demasiadas cosas durante aquellos ocho años como para empezar de nuevo. Además, estaba Bruno. Su hijo. 
Cuando la dejó ocho años atrás y se casó con otra mujer… Lali supo que no podía llamarlo para decirle que estaba embarazada. Simplemente, ya no seguía dolida con Peter por haberla abandonado, pero él también se sentiría dolido al saber que tenía un hijo del que no sabía nada. 
¿No dijo el otro día que no habría cometido los errores que cometió si se hubiera casado con ella antes de ir a Hollywood? Lali dejó escapar un suspiro. No sabía qué hacer. Estaba enamorada del padre de su hijo. En otras circunstancias, sería un sentimiento natural. En las suyas, podría ser tan desastroso como ocho años antes. ¿Qué podía hacer? Peter había dicho que quería hablar con ella cuando Bruno se hubiera ido a la cama. Y temía aquella conversación.
-Ven a comer tarta, mamá- la invitó el niño en cuanto entró en la cocina -Está muy rica.-
-La hizo una de mis hermanas- sonrió Peter.
-¿Ah, sí? Qué bien. La cocina nunca se me ha dado bien- replicó ella.
-¿Has tenido un mal día?-
Los ojos de Lali se llenaron de lágrimas. ¿Un mal día…? Un día horrible, desde luego.
-¿Dónde está Julia?-
-Ha salido a hacer unas cosas. Pareces cansada, La. ¿Tienes que trabajar tanto?-
-Por si no te acuerdas, dirijo una editorial.-
-Y tienes un niño que cuidar, lo sé.-
Pero no estaba cansada por ninguna de esas razones. La verdad eraque no había dormido bien desde que Peter se fue. Y entonces ni siquiera sabía que estaba enamorada de él.
-La mayoría de las mujeres tienen más trabajo que yo.-
-Pero seguro que no tienen tanta responsabilidad. Vazquez es una editorial muy importante y…-
-El departamento de maquetación ha empezado a trabajar en la portada de tu novela- lo interrumpió ella -Espero que te guste.-
-Seguro que sí. Siéntate, te serviré una taza de café.-
Lali se sentó. No porque Peter se lo hubiera pedido, sino porque le temblaban las piernas. Bruno estaba más contento que nunca, evidentemente debido a la presencia de Peter. ¿Qué iba a hacer?
-Deja de preocuparte. Todo saldrá bien- dijo él entonces, tomando su mano.
Lali no estaba tan segura. Cuando le dijera que Bruno era su hijo… y sentía que debía hacerlo, sentía que era su deber. Lo quería en su vida. La había traicionado y debía olvidarse de él.
Pero, ¿y Bruno? Su decisión lo privó de conocer a su padre y viceversa. Sin duda, Nicolas había sido un padre maravilloso, pero si hubiera tenido elección, ¿querría Bruno saber quién era su verdadero padre? ¿Y cómo se tomaría Peter la noticia de que Bruno era su hijo?
Pero aquellas preguntas no resolvían nada.

Continuara...
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Hola! Aca volvi con otros dos capitulos!
Por hoy terminamos aqui... mañana seguro voy a subir dos capitulos mas y si tengo tiempo otros mas!!
Gracias por todo!
Sonia

Si quieres que te avise cuando suba dejame tu twitter! Gracias!!

10+ y mas!!!!

lunes, 24 de febrero de 2014

capitulo 24 Y 25



CAPITULO 24
La molestó que hubiera sido precisamente él a quien se le ocurriera que Bruno querría una cometa. Quizá criarlo sola no iba a ser tan fácil como pensaba. Quizá el niño echaría de menos un hombre en su vida…
-Pero si tuvieras una niña en lugar de un niño, no habría sabido quétraerle- murmuró Peter entonces, como si leyera sus pensamientos.
-No creo que eso vaya a ocurrir.-
-Pero si aún no tienes treinta años- rio él.
Lali sabía que no iba a tener más hijos. Tendría que estar casada para eso y no pensaba volver a casarse.
El único hombre al que había amado de una forma romántica la abandonó. Y a pesar de no haber amado a su marido, Nicolas fue el hombre más maravilloso del mundo. Encontrar a alguien como él era esperar demasiado…
-Soy lo suficientemente mayor como para saber que no voy a tener más hijos.-
-¿Te habrías casado conmigo si te lo hubiera pedido hace ocho años?- preguntó Peter entonces.
Lali se quedó sorprendida por la pregunta. ¿Lo habría hecho? Ocho años antes, estaba loca por Peter. Por supuesto que se habría casado con él. Sin dudarlo un momento. Pero no tenía derecho a hacer esas preguntas. No tenía derecho a recordar el pasado.
-Entonces yo era muy ingenua- dijo por fin.
-Esa no es una respuesta, Lali.-
-¿Quieres que conteste a tu pregunta? Sí, me habría casado contigo. ¡Y menudo desastre de matrimonio!
Peter la miró a los ojos entonces.
-¿De verdad lo crees?-
-¿Tú no? Yo significaba tanto para ti que te casaste con otra mujer pocas semanas después de llegar a Hollywood.-
-Un error que no habría cometido si me hubiera casado contigo antes de marcharme- dijo él, tomando su mano. -Tú eras lo que necesitaba para mantener los pies en el suelo.-
Mariana negó con la cabeza.
-Y me habrías pisoteado cuando escapases de estampida.- Él la miró, perplejo.
-No lamentas lo que pasó, ¿verdad?-
En una palabra, no. Si no se hubieran conocido, no se habría casado con Nicolas. Su matrimonio era algo que jamás lamentaría. Si lamentaba algo era haber vuelto a encontrarse con Peter ¿O no?
¿De verdad deseaba que no hubiera ocurrido?
Lo miró entonces, observando atentamente los cambios en su rostro, los signos de madurez. ¿No habría cambiado también en otros aspectos? Y, sobre todo, ¿no había ella respondido a sus caricias como lo hacía ocho años antes? ¿No había olvidado todo excepto el deseo que Peter la hacía sentir? ¿Cómo habría terminado aquel encuentro si Bruno no los hubiera interrumpido? Lali tragó saliva.
-No tiene sentido lamentar nada. El pasado es pasado y el futuro es algo desconocido, de modo que solo tenemos el presente. Y yo soy muy feliz con lo que tengo ahora mismo- dijo, mirando a Bruno.
-Entonces, eres muy afortunada- suspiró Peter. -Porque a mí no me gusta mi vida.-
-Pues haz algo.-
-Estoy intentándolo. Yo…-
-¡Tío Pitt, se ha enganchado la cuerda!- gritó Bruno entonces.
-¿Tío Pitt?- repitió Lali, furiosa.
-Es que no sabía cómo llamarme.-
-¿Tío Pitt?- repitió ella de nuevo.
-Por favor, La. Es un niño muy educado y no se siente cómodo llamando a un adulto por su nombre de pila. No creo que le pase nada por llamarme tío.-
-Pues yo no pienso lo mismo.-
-¿Por qué? Creo recordar que tú tenías un tío honorífico, tu padrino. ¿Dónde está, por cierto? Hace ocho años no dejabas de hablar de ese hombre. Y no me digas que la señora Vazquez se ha vuelto tan orgullosa que ya no se trata con sus parientes.-
Lali se puso pálida.
-Cállate, Peter.-
-¿Por qué? ¿No te gusta que te recuerden el pasado?- replicó él.
-No sabes de qué estás hablando.-
-Sé que me has herido al no querer que tu hijo me llame tío.-
-¿Y eso te da derecho a hacerme daño?- le espetó ella -No tienes derecho a venir a mi casa, Peter. Ningún derecho…-
-¡Tío Pitt!- insistió Bruno.
-Será mejor que vayas a ayudarlo- suspiró Mariana -Y después, quiero que te marches.-
-¿Siempre consigues lo que quieres?-
-Casi nunca. Ve a ayudar a Bruno- dijo Lali, volviendo hacia la casa.
Demasiado cerca.
Peter estaba demasiado cerca de la verdad.



***      ***      ***      ***      ***      ***      ***      ***      ***      ***


 CAPITULO 25
-Qué bien que te hayas dignado a venir- el sarcasmo de Peter era indiscutible.
La reunión fue muy bien y, para celebrarlo, Gaston y él decidieron comer en un restaurante. Lali acababa de reunirse con ellos para firmar el contrato.
Había ido porque era lo normal, pero sobre todo porque, después del día anterior, no quería dejarlo solo con ninguno de sus empleados. Conocía a Peter lo suficiente como para saber que le sacaría a Gaston la información que quisiera sin que su editor se diera cuenta. Peter la obedeció el día anterior y, después de desenganchar la cometa de Bruno, se marchó.
Pero lo conocía bien y sabía que eso no significaba gran cosa. Peter Lanzani haría lo que quisiera hacer y no se detendría ante nada para conseguir su objetivo… fuera cual fuera.
-Siempre es agradable darle la bienvenida a un nuevo autor.-
Él sonrió.
-¿Incluso a mí?-
-Todos estamos muy contentos de tenerte en la editorial- exclamó Gaston, entusiasmado -El mundo de Josie va a ser un bestseller, seguro.-
Peter levantó una ceja.
-Ahora me lo dices. ¿Tú también piensas eso, Lali?-
-Yo creo que se va a vender muy bien- murmuró ella, sin mirarlo.
-Eso es bueno para la editorial.-
-Y para ti- sonrió Mariana -Sería una locura dejar escapar una novela tan buena. El mundo editorial es muy competitivo, como sabes.-
-Vazquez no tiene ningún problema económico. Lo comprobé antes de enviar el manuscrito.-
-Vazquez es una editorial prestigiosa. Es lógico que nos enviases tu novela.-
-Claro que es lógico apuntarse a un caballo ganador. Yo creo que tenemos muchas cosas en común- sonrió Peter.
De nuevo estaba queriendo decir que se había casado con Nicolas por su dinero. Estaba segura. Pero era mejor eso que contarle la verdad. Gaston estaba escuchando la conversación con gesto de sorpresa. Era lógico; el antagonismo entre Peter y ella era evidente para cualquiera.
-En fin… brindemos por el éxito de El mundo de Josie- dijo, levantando su copa.
-Brindemos por ello- sonrió Gaston.
-Y por una vida tranquila y feliz- añadió Peter.
-¿Las dos cosas van juntas?- preguntó ella.
En el periódico de la mañana había aparecido otra fotografía de los dos, cuando ella lo acompañaba a la puerta de su casa el domingo por la mañana. Como le había advertido, la situación estaba fuera de control.
-Si lo deseas de verdad, sí.-
-Espero que tengas razón- replicó Lali, irónica.
Había más periodistas en la puerta aquella mañana y se quedaron muy decepcionados al verla salir sola con su hijo. Pero podían inventarse cualquier cosa.
-Mañana vuelvo a Irlanda. ¿Puedo despedirme de Bruno?-
Mariana miró a Gaston de reojo. Sin duda, su editor también habría leído los periódicos, pero era muy discreto al respecto.
-Pues… no sé.-
-No quiero que piense que he desaparecido de su vida- dijo Peter entonces.
¿Por qué no? Había desaparecido de su vida ocho años antes.
-Has cambiado mucho- dijo Lali.
La mirada del hombre era glacial, pero no replicó.
-¿Podemos pedir la comida?- intervino Gaston, al rescate.
-No has contestado a mi pregunta- insistió Peter -¿Puedo despedirme de Bruno?-
Lali tomó un sorbo de champán. No quería que se acercase a su hijo. Ni a ella.
-Con la condición de que no te quedes mucho rato. Bruno tiene deberes que hacer- contestó por fin, lamentando tener que darle explicaciones.
-Intentaré no molestar.-
Podía intentarlo, pero como Lali sabía bien, eso era imposible. A Bruno le gustaba tanto su «tío Pitt» que había hablado de él sin descanso el día anterior. A pesar de los intentos de Gaston por animar el ambiente, la comida fue muy incómoda. Lali, que apenas había comido nada, estaba un poco mareada por el champán.
-Deberías comer más- le aconsejó Peter, abriendo la puerta de la limusina.
-Cuando quiera tu opinión, te la pediré- replicó ella, irritada.
-¿Podemos dejarte en algún sitio?- preguntó Gaston.
«En el aeropuerto», pensó Lali. Estaba deseando que Peter volviese a Irlanda para poder seguir haciendo su vida sin molestias.
-No, gracias, iré andando al hotel. ¿Te parece bien que pase por tu casa a las siete?-
Perfecto. Como cenaban a las ocho, tendría una buena excusa para despedirlo sin parecer grosera. A menos que Bruno, entusiasmado, decidiera invitarlo a cenar…
-Me parece bien. Así podré hacer los deberes con Bruno antes de la cena.-
Esperaba haber dejado claro que no lo estaba invitando a cenar… y solo la presencia de Gaston Dalmau evitaba que se lo dijera bien claro.
-Te llamaré cuando vuelva a Londres, Gaston.-
-Muy bien. Hasta pronto, Peter.-

Lali no se molestó en decirle adiós.
-Ha ido mejor de lo que esperábamos, ¿no?-
-Yo no sé lo que esperabas- sonrió su editor -Evidentemente, Peter y tú os conocéis, pero…
-Me refería a la firma del contrato.-
-Ah, claro. Sí, eso ha ido muy bien.-
-¿Pero?-
-No sé, tengo la impresión de que… Tú lo has persuadido para que me aceptase como editor, ¿no?-
-Sí, ¿por qué?-
-No, por nada. Me parece buena idea. Es mejor no mezclar los negocios con el placer.-
¿Mezclar los negocios con el placer? ¿Con Peter? Aquel hombre solo había sido un estorbo desde que apareció de nuevo en su vida.
-Me parece que no has entendido lo que hay entre Lanzani y yo.-
-No estaba criticando, todo lo contrario. Si quieres que te diga la verdad, me alegro de que estés saliendo con alguien- dijo Gaston entonces -Llevas demasiado tiempo sola, Lali.-
Ella se quedó de piedra. Pero entre las fotografías del periódico y la petición de Peter de ir a despedirse de Bruno, si protestaba lo haría sospechar más. El comentario de Gaston no la puso de mejor humor y cuando Peter llegó a casa lo recibió con frialdad. Bruno estaba en la habitación, quitándose el uniforme del colegio para recibir a su «tío».
-¿Se te ha pasado el efecto del champán?- preguntó él, burlón, cuando estuvieron solos en el cuarto de estar.
-Tú siempre echas la culpa de todo a los demás- replicó Lali.

Continuara...
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Holaaa!!! Aca estoy!!! Por fin volvi!!!
Le pido PERDON con todo mi corazon, pero les juro que no fue mi intencion dejarlas por tanto tiempo asi sin nada... solo que pasaron demasiadas cosas... tuve que rendir tres examenes de la universidad (que por suerte me fueron bien) y despues me enfermé pero nada grave!
Ahora estoy mejor y volvi sana y fuerte como antes!!
Gracias por bancarme siempre!!!!!
Gracias por sus comentarios y a las nuevas y "viejas" lectoras!!!
En serio, GRACIAS a todos!!!!!!
Besos
Sonia

Les deje doble capitulo para compensar mi ausencia!! y despues de esto empezamos maraton! Y esta vez de verdad!!!

+10!! y nuevo capitulooo!!!

Si queres que te avise cuando suba dejame tu twitter!! Gracias!!